¿Por qué es necesario auditar modelos BIM?

Marcos Herrera

Durante el curso de cualquier proyecto, siempre es razonable verificar la consistencia de la información contenida dentro de un modelo BIM. Si no se verifica la información de ese modelo BIM a través de una auditoría podemos encontrarnos frente al caso en que los datos de salida del modelo sean poco fiables y por extensión podríamos estar generando informes falsos.

 

¿QUIÉN REALIZA LAS AUDITORÍAS?

Existen varios tipos de auditoría en función de que datos se controlan y en función de quien los controla. Los controladores o auditores pueden ser BIM Managers del cliente de los equipos de diseño o consultores externos. 

Su responsabilidad será la certificación de que el modelo caso de estudio cumple con los requisitos mínimos establecidos como objeto de la auditoría.

 

¿QUÉ TIPOS DE AUDITORÍA PODRÍAMOS REALIZAR?

Auditorías de seguimiento

El cambio a la metodología BIM es una difícil travesía con la que se está topando mucha gente del sector. Acostumbrados a trabajar con otras metodologías, nos cuesta olvidar las viejas rutinas para adquirir nuevas más complejas y completas. Aún así debido a la imposición de mandatos supranacionales, normativas estatales o incluso exigencias por parte de determinados clientes nos hemos visto obligados a pasarnos a esta metodología sin tener ninguna experiencia o bien muy poca. 

Según los EIR (Employer Information Requirements) y los usos BIM para los que se pretende usar un modelo se requiere de unas estrategias de codificación, nomenclatura, clasificación, etc. Si sumamos estas nuevas estrategias que conllevan un control de la base de datos del modelo (a la que no estábamos acostumbrados en CAD) juntamente con la inexperiencia que nos encontramos al afrontar por primera vez con un proyecto BIM podemos encontrarnos frente a un escollo difícil de sortear.

Es por eso que siempre recomendamos que los primeros pasos que de una empresa en esta metodología siempre sean acompañados de un consultor que asuma el papel docente en el proceso además de un soporte en los nuevos flujos de trabajo y de control del proceso para facilitar la transición entre CAD y BIM con una determinada eficiencia. 

Como consultora BIM, una de las medidas que empleamos es la realización de auditorías del modelo a lo largo del proyecto piloto. Estas nos permiten ver aquellos puntos que no se asimilan de forma correcta por parte del equipo de diseño de la empresa y así poder hacer un seguimiento o formación más exhaustiva en aquellos puntos en los que flaqueen. 

Estas auditorías las podemos hacer en base a rutinas, comprobaciones visuales o checklists.


Auditorías internas

Mientras que el objeto control en las auditorías de seguimiento es el de una eficiente implementación y la realizan consultores externos, en el caso de las auditorías internas el objetivo es mantener una consistencia en todos los proyectos que se estén realizando en la empresa y es realizada por el BIM Manager. Debe ser acorde al estándar o la normalización BIM de la que disponga la compañía para que todos ellos estén en la misma línea y así caracterizarse por la homogeneidad en los procesos de modelado de la información y en sus flujos de trabajo.

Muchas veces hemos estado tentados por la modificación de una familia y cargado en el proyecto sin que previamente sea revisada por el BIM Manager, esto es el típico error que debería controlarse ya que se estarán utilizando familias con versiones distintas en diferentes proyectos y pueden llegar a producir una inconsistencia entre los distintos proyectos dentro de un mismo equipo de diseño.

Este tipo de auditorías debería realizarse de forma periódica y debería plasmarse en un documento para ser reportado al equipo de diseño o al responsable del modelo del proyecto estudiado. En la imagen siguiente podréis encontrar un informe tipo usado para la realización de auditorías internas.



Auditorías de proyecto

Las auditorias de proyecto nos permiten contrastar los datos e información de nuestros modelos con las exigencias plasmadas en el BEP o los requisitos de información por parte del cliente plasmados en el EIR. La importancia de este tipo de auditorías es certificar que ese modelo se ha realizado acorde a las reglas establecidas y que por tanto cumple con los requisitos mínimos de información.

A menudo nos encontramos con modelos a los que se les pretende sacar el máximo beneficio usándolo en distintos usos BIM. Esto requiere de un modelado realizado de unas formas determinadas para poder extraer todos estos beneficios y por tanto un control de que todo se haya realizado de una forma adecuada.

Aunque los BIM Managers del equipo de diseño también debería controlar todos estos campos de forma periódica (auditoria parecida a la interna pero con unos puntos de estudio distintos para cada proyecto) realmente la responsabilidad recae en la auditoría realizada por el BIM Manager del cliente (BIM Process Manager o BIM Managing Director) o en su defecto por una consultor externo. Serán estos quienes certificaran que el modelo es apto para los flujos de trabajo para los que se destinará en un futuro como por ejemplo la preparación del modelo para el As Built.

Durante la realización del modelo As Built debería repetirse el proceso, realización de controles periódicos por parte del BIM Manager de la constructora y al final de la fase (momento en que se entrega el modelo al cliente) una auditoría final por parte del BIM Managing Director para así  el modelo As Built de nuevo se necesitaría realizar una auditoría para comprobar (igual que se ha hecho en fases anteriores) el modelo cumple con los requisitos mínimos.




Actualmente podemos encontrarnos de todo, podemos encontrarnos con clientes muy exigentes que pueden llegar a hacer auditorias del modelo cada dos semanas como podemos encontrarnos únicamente auditorías durante la entrega de un modelo. Debido a que la revisión de estos modelos conlleva tiempo, a menudo se suelen realizar por terceras partes (consultorías BIM externas) que ofrecen este tipo de servicios además de un soporte a los equipos de diseño para aplicar e interpretar de forma correcta exigencias plasmadas en los EIR.

Aunque no sean su responsabilidad, los BIM Managers de los equipos de diseño deberían auditar los modelos realizados en sus despachos de forma periódica para controlar si se ajustan o no a los distintos requisitos de información o al BEP de proyecto ya que así evitarán informas desfavorables por parte del cliente y facilitaran los flujos de trabajo colaborativo con sus colaboradores.

Además, el uso de las auditorías internas nos permitirá llevar a cabo una correcta estandarización dentro de la empresa, de forma que podamos evaluar en cada momento aquello que estemos realizando y poder comprobar si funciona o no favoreciendo la mejora continua.

 

¡Hasta la próxima!